martes, 27 de noviembre de 2012

Ella




No puede evitar las lágrimas,
fue algo efímero,
pero ha mellado su alma.
Todo en ella es luz, pero algo ha perdido.

Los botones de su  vestido rojo juegan al viento,
son grandes y fuertes, ella suele  escapar.

Su peso cae sobre la hierba, ya es de noche,
dos lunas anaranjadas  la acompañan.

Su pena es pequeña pero yace en el fondo,
Siente algo incómodo en el pecho,
como  si hubiese nacido muchas veces,
como si  la acompañara en cada vida.

El mar está lleno, 
aún así  las estrellas  le sonríen,
han decidido acompañarla en su viaje,
también eso es el amor, susurran mientras juegan.

El olvido ha danzado  con ella,
la ha abrazado con cariño.

Se levanta en otra tierra,
ha llorado toda la noche,
cielo azul con nubes blancas.
mira su imagen en el espejo,
está desnuda,
mira los lunares de su cuerpo,
del más pequeño al más grande,
juega  a que son estrellas de galaxias distantes.

No entiende mucho lo que pasa,
pero sonríe,
y su sonrisa,
es la alegría de una noche estrellada.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Ella viene del mar






No entiende por qué el mundo habla de más,
ni por qué el fuego emana de sus labios,
eso la asusta,
ella viene del mar.


Le gustaría estar bajo el agua y no escuchar,
pero se asoma en tiempos de tormenta,
y  es fuerte,
aunque no quiera.

Confundida.

Se pierde  en mundos submarinos,
añorando ciudades hundidas bajo el agua,
sus ojos se iluminan y  se apagan
y es fuerte,
como el destino de una flecha.


Quisiera que su cuerpo fuese un rio,
donde beban  mariposas y  aves melancólicas,
que jueguen con su silencio y su sonrisa,
un poco luminoso, un poco oscuro.


Y yo sólo la veo y me pregunto
¿Cuán rápido se debe correr para llegar tan tarde?
¿Cuánto se debe gritar para emular al silencio?
Y aunque no hallo la respuesta,
pienso en  una luna caprichosa,
mezcla de  liebre y de  lluvia,
jugando y sonriendo con el agua,
trayéndola un poco hacía acá,
llevándola un poco hacía allá.

Sonrío.

Así es ella,
ella viene del mar.






lunes, 22 de octubre de 2012

Una chica que está de espaldas desea morir.




Atrás quedaron los días en que el viento
guiaba su vuelo por el cosmos;   
sus ojos encendidos,
la alegría emanada de su reflejo.

Su ceguera no ha aunado su belleza,
Pero ya de nada sirve, está muy lejos.

Por más que el cielo rehúse a sus nubes
Ella las siente, las crea y se enreda.
Ascendiendo muros infranqueables,
busca una alegría vuelta  piedra,
perdida en los ojos de una niña.

El mundo se ha vuelto pequeño,
ella lo sabe,
puede que esté viendo la espalda de alguien más
o que ya nada importe,
está lejos de ese juego.

Algo pequeño y colorido gira y gira en su corazón
(ligera sonrisa)
y toma aire, mucho aire.

jueves, 6 de septiembre de 2012

...



-Acaso no es bello el sol
-si, a veces me quedo mirándolo fijamente y me arden los ojos.
-Eso no es una suerte
-supongo que así debe ser.

Continúan su camino.  Hacia lo lejos el sol  desnuda sutilmente las tonalidades de la hierba, mientras una suave  brisa la mueve lentamente para que despierte. Los dos siguen su camino, sin decirse nada, sin mirarse, comparten una alegría milenaria que guardarán hasta el día en que la tierra se extinga.  Aun así, mientras recorren su largo camino, su mirada y su sonrisa, estarán dirigidas hacia el suelo.

domingo, 15 de abril de 2012

Lillium.


En tiempos de profunda obscuridad es cuando aquellas

estrellas que han guardado su resplandor suelen salir.

No están convencidas del brillo que emanan,

ni conocen los universos que colisionan a sus espaldas,

pero perciben aleteos de mariposas atigradas

y cierran sus ojos

para no ver como se apaga una luciérnaga.

Algunas veces sonríen,

otras se sienten confundidas.

Pero siempre están allí

en el momento preciso

ofrendando su luz.

Seguras y altivas;

aprenden a jugar con la noche.

Ahí van poetas

  Ahí van poetas que sin pala ni farol renuncian a la furtividad de la noche para atravesar las majestuosas montañas y buscar tonalida...